lunes, 15 de junio de 2015

LA CIENCIA Y LA CREACION

10 razones para no creer en «La Ciencia de la Creación»


Tras la sentencia del “juicio del mono” varios estados del denominado cinturón bíblico de los Estados Unidos dictaron leyes para prohibir la enseñanza de la evolución en clase de ciencias. En realidad lo que se consiguió con esas leyes fue una bajada de la calidad de la enseñanza en ciencias en los EEUU. Pero el inicio de la carrera espacial cambia esa dinámica, los soviéticos lanzan el primer satélite y EEUU se ve obligada a realizar un esfuerzo científico y tecnológico para tomar la delantera. Eso lleva a que un incremento de inversión en ciencia y derogar las leyes contra la enseñanza de la evolución en todo el país. Esto no es aceptado por algunos grupos extremistas cristianos que, pretenden introducir una nueva enseñanza llamada “Ciencia de la Creación” en clase de ciencias, dotándola de una pretendida entidad científica. La idea parte del ICR (Institute for Creation Research) y el cuerpo curricular no es más que una interpretación muy particular de algunos libros de la Biblia.
Estas son las 10 principales razones esgrimidas por nuestros lectores por las que tal disciplina no puede ser considerada una ciencia:
  • 1.- No asume la base de trabajo de la Ciencia. No es ciencia porque no se basa en el método científico en ninguna de sus variantes, no aceptando además un espíritu o revisión crítica ante sus propios argumentos. El método utilizado es exclusivamente el criticar los puntos peor conocidos de diversas teorías científicas ofreciendo alternativas sin apoyo empírico, cuando no meramente incontrastables, siempre que coincidan con las historias de su libro sagrado.  Sus conclusiones no pueden ser contrastadas y no hay experimentos ni procesos que puedan reproducirse, algo imprescindible en una disciplina científica.
  • 2.- No es ciencia porque es dogmática. En ciencia nunca pueden adoptarse dogmas inmutables,  algo que el creacionismo hace a menudo, como en el caso de la edad de la tierra, la creación separada de las especies, el diluvio universal, etc.
  • 3.- Una teoría científica no puede sostenerse sin evidencias. La supuesta “ciencia de la creación” no presenta ninguna evidencia que lo sustente, ya que incluso aunque en un hipotético e improbable futuro se descubriera alguna “evidencias contraria” a la Teoría Evolutiva (entendiendo ésta como evolución por selección natural), esto no es evidencia de Creación. En el trabajo científico, la inviabilidad de un modelo no es ratificación del modelo contrario
  • 4.- Es estática. No es ciencia porque no permite el avance, dado que aboga por quedar anclados en las descripciones realizadas por determinados profetas hace dos mil años. No admite cambios ni progreso, no permite nuevas líneas de investigación, no soporta nuevos enfoques ni el contraste de hipótesis que contradiga su libro sagrado. Mientras la ciencia hace avanzar el conocimiento, el creacionismo lo estanca definitivamente.
  • 5.- Incoherencia a nivel global. Una teoría científica debe ser coherente con el marco global de conocimientos. Al rechazar toda una serie de hechos demostrados, tanto en el campo de la biología como en el de la química, la física o la astronomía, las tesis creacionistas obligan a rechazar la mayor parte de nuestro conocimiento científico, así como de la ingeniería derivada del mismo,  una ingeniería que nos ha permitido, entre otras cosas, tener energía barata, crear fármacos eficaces, construir aparatos electrónicos sofisticados o salir del sistema solar.
  • 6.- No es predictiva. Una teoría científica debe ser capaz de realizar predicciones. El creacionismo carece de esta característica, ya que solo explica fenómenos ad hoc y de modo filosófico. Es incapaz de realizar predicción comprobable alguna basándose en sus postulados. Igualmente, existe una total imposibilidad de obtener relaciones y leyes generales a partir de los fenómenos “supuestamente estudiados”.
  • 7.- Negacionista sistemática. Obvia o niega sin argumentos todo aquello que contradice sus premisas, como prácticamente todos los métodos de datación e identificación tanto geológicos como astrofísicos que no concuerden con su visión. Curiosamente los apoyan cuando se consigue demostrar la tumba de un santo o la edad de cierta prenda de vestir.
  • 8.- Pies de barro. Tiene como base histórico-científica una recopilación de mitos y leyendas populares adaptados en los que se afirman falsedades o inexactitudes demostradas, como el geocentrismo, un valor de Pi igual a 3,  diluvios imposibles, etc.
  • 9.- Sin poder explicativo. El relato del Génesis no explica la diversidad del ser humano ni el progreso de éste a partir de una única pareja. Tampoco puede explicar las relaciones filogenéticas de todos los seres vivos.
  • 10.- Sin Ciencia. Sería la primera ciencia sin actividad científica: los creacionistas no realizan investigaciones de ningún tipo en ninguna Universidad o Laboratorio reconocido. Sus publicaciones no son revisadas por ningún comité de científicos e investigadores ni se publican en revistas estándar. Su ámbito de difusión no pasa ni por Escuelas, Colegios, Universidades o Museos, sino por el de Escuelas, Colegios o Universidades Religiosas, Museos financiados por ellos mismos o Iglesias y Templos.


La ciencia y sus demonios

viernes, 29 de mayo de 2015

LOS CRÍMENES DE MONSANTO CON LOS TRANSGENICOS

Los transgénicos no solucionan el hambre en el mundo: la aumentan 


La realidad de los transgénicos nos muestra que no cumplen con ninguna de estas promesas. Por el contrario, producen menos, usan más químicos, generan nuevos problemas ambientales y de salud, crean más desempleo y marginación, concentran la propiedad de la tierra, contaminan cultivos esenciales de las economías y las culturas, como el maíz, aumentan la dependencia económica y son un atentado a la soberanía.

Por Silvia Ribeiro

1. La ingeniería genética se basa en más incertidumbres que conocimientos Los transgénicos son organismos a los que se les ha insertado material genético, generalmente de otras especies, por métodos que jamás podrían ocurrir en la naturaleza. Estudios recientes, aparecidos en publicaciones científicas (1) postulan que los dogmas centrales de la genética desde la década de 1950, podrían estar fundamentalmente equivocados. Lo grave es que sobre este dogma central ¿equivocado? se están produciendo a gran escala organismos transgénicos que van a parar a nuestros alimentos, medicinas y a la biodiversidad circundante. La tecnología de la ingeniería genética tiene tantas incertidumbres y efectos colaterales impredecibles, que no podría llamarse ingeniería ni tecnología. Es como construir un puente tirando bloques de una orilla a la otra, esperando que caigan en el lugar correcto. Durante el proceso aparecen todo tipo de efectos inesperados y los dueños de esta obra, aseguran que no hay evidencias de que tengan impactos negativos sobre la salud o el medio ambiente, y que los que los cuestionan no son científicos. La realidad es peor, porque los transgénicos no son inertes, sino organismos vivos que se reproducen en el ambiente, fuera de control de los que los han creado.


2. Conllevan riesgos para la salud Si usted fuera a una tienda y viera un anuncio de galletas que dice “no hay pruebas de que sean malas para la salud”, ¿las compraría? Yo no. Y creo que nadie más. Por supuesto, la industria biotecnológica no está buscando estas pruebas. Científicos independientes, como el Dr. Terje Traavik de Noruega, han encontrado en 2004 resultados alarmantes: alergias en campesinos debido a que inhalaron polen de maíz transgénico (2). Pero la verdadera Caja de Pandora, son los efectos impredecibles: ni los que construyen transgénicos saben qué efectos pueden tener en la salud humana y animal, al recombinarse, por ejemplo, con nuestras propias bacterias o ante la posibilidad de que nuestros órganos incorporen parte de estos transgénicos, como ya ha sucedido en pulmones, hígado y riñones de ratas y conejos. (3) 


3. Tienen impactos sobre el medioambiente y los cultivos No hay casi estudios sobre los impactos en los cultivos y en el medioambiente. Sin embargo, es claro y tristemente demostrado con la contaminación transgénica del maíz en México, que una vez que los transgénicos sean liberados, contaminarán los demás cultivos, por polen, viento e insectos. Los cultivos insecticidas pueden afectar a otras especies que no son plaga de los cultivos,tal como se comprobó que el polen de maíz Bt afecta a las mariposas Monarca— y en países de gran biodiversidad, los riesgos se multiplican. En varias de las plantas de maíz contaminadas que se han descubierto en México, se notaron deformaciones. 


4. No solucionan el hambre en el mundo: la aumentan Según los promotores de los transgénicos, deberíamos aceptar todos estos riesgos, porque necesitamos más alimentos para la creciente población mundial. Pero la producción de alimentos no es la causa del hambre en el mundo. Actualmente se producen el equivalente a 3,500 calorías diarias por habitante del planeta: cerca de 2 kilos diarios de alimentos por persona, lo suficiente para hacernos a todos obesos. (4) El hambre en el mundo no es un problema tecnológico. Es un problema de injusticia social y desequilibrio en la distribución de los alimentos y la tierra para sembrarlos. Los transgénicos aumentan estos problemas. 


5. Cuestan más, rinden menos, usan más químicos Desde que Estados Unidos comenzó con los transgénicos en 1996, el uso de agroquímicos aumentó en 23 millones de kilos. Los cultivos transgénicos también producen menos. El cultivo más extendido, que es la soya tolerante a herbicidas (61% del volumen de transgénicos en el mundo) produce entre de 5 a 10% menos que la soya no transgénica. (5) Las semillas transgénicas son más caras que las convencionales. Esto hace que en algunos casos, aún cuando provisoriamente haya un pequeño aumento de producción, éste no compensa el gasto extra en semilla. La industria biotecnológica arguye que esto no puede ser verdad (¡aunque lo sea!), porque entonces los agricultores estadunidenses no usarían estas semillas. Lo cierto es que la mayoría no pueden elegir, ya no tienen sus propias semillas, hay falta de opciones en el mercado y tienen fuertes ataduras con las multinacionales semilleras. 


6. Son un ataque a la soberanía Prácticamente todos los cultivos transgénicos en el mundo están en manos de cinco empresas transnacionales. Son Monsanto, Syngenta (Novartis + AstraZeneca), Dupont, Bayer (Aventis) y Dow. Monsanto sola controla más de 90% de las ventas de agrotransgénicos. Las mismas empresas controlan la venta de semillas y son las mayores productoras de agrotóxicos. (6) Lo cual explica porqué más de las tres cuartas partes de los transgénicos que se producen en realidad —no en la propaganda— son tolerantes a herbicidas y aumentan el uso neto de agrotóxicos. Aceptar la producción de transgénicos significa entregar a los agricultores, de manos atadas, a las pocas transnacionales que dominan el negocio y enajenar la soberanía alimentaria de los países. 


7. Privatizan la vida Todos los transgénicos están patentados, la mayoría en manos de las mismas empresas que los producen. Esto significa un atentado ético, en tanto son patentes sobre seres vivos, y además son una violación flagrante a los llamados “Derechos de los Agricultores” reconocidos en Naciones Unidas como el derecho de todos los agricultores a guardar su semilla para la próxima cosecha. Las patenten impiden esto y obligan a los agricultores a comprar semillas nuevas cada año. Si no lo hacen, se convierten en delicuentes. Las empresas multinacionales de transgénicos tienen iniciados cientos de juicios a campesinos de Norteamérica, por “uso indebido de patente”. 


8. Lo que viene: semillas suicidas y cultivos tóxicos La próxima generación de transgénicos incluye cultivos manipulados para producir sustancias no comestibles como plásticos, espermicidas, abortivos, vacunas. En Estados Unidos hay más de 300 experimentos secretos (pero legales) de producción transgénica de sustancias no comestibles en cultivos: fundamentalmente en maíz. Se nombra la producción de vacunas en plantas como si esto fuera algo positivo: ¿pero qué sucedería con estos farmacultivos si se colaran inadvertidamente en la cadena alimentaria? La mayoría de nosotros ha sido vacunado contra algunas enfermedades -¿pero se vacunaría usted todos los días? ¿qué efectos tendría esto?. Ya se han producido escapes accidentales de estos cultivos. En México, la siembra de maíz transgénico está prohibida y sin embargo desde el 2001 se ha encontrado contaminación del maíz campesino en varios estados de la república, al Norte, Centro y Sur del país (7). ¿Cómo sabremos que no sucederá con estos maíces? ¿Quién lo va a controlar, si las propias autoridades de la Secretaría de Agricultura firmaron en noviembre del 2003 un acuerdo con Estados Unidos y Canadá que les autoriza hasta un cinco por ciento de contaminación transgénica en cada cargamento de maíz importado que entra a México? 
Las empresas que producen transgénicos están desarrollando diversos tipos de la tecnología “Terminator”, para hacer semillas “suicidas” y obligar a comprarlas para cada siembra. 


9. La coexistencia no es posible ni el control tampoco Tarde o temprano, los cultivos transgénicos contaminarán todos los demás y llegarán al consumo, sea en los campos o en el proceso post-cosecha. Según un informe de febrero 2004 de la Unión de Científicos Preocupados de Estados Unidos, un mínimo de 50 por ciento de las semillas de maíz y soya, de ese país que no eran transgénicas, están contaminadas. El New York Times (1-3-04) comentó sobre esto “Contaminar las variedades de cultivos tradicionales es contaminar el reservorio genético de las plantas de las que ha dependido la humanidad en gran parte de su historia. (…) El ejemplo más grave es la contaminación del maíz en México. La escala del experimento en el que se ha embarcado a este país —y los efectos potenciales sobre el medio ambiente, la cadena alimentaria y la pureza de las semillas tradicionales— demanda vigilancia en la misma escala”. Para detectar si hay transgénicos, dependemos de que la propia empresa que los produce nos entregue la información, cosa que son renuentes a hacer, y por la que ponen altos costos que cargan a las víctimas de la contaminación. “Casualmente”, luego de que se han sucedido los escándalos de contaminación, se ha hecho cada vez más difícil detectarlos.8 


10. Ataque al corazón de las culturas La contaminación del maíz en México, su centro de origen, concentra todos los problemas que describimos hasta aquí, pero además es un ataque violento al corazón mismo de las culturas mexicanas: a su vasta cultura culinaria y los mil usos que se le dan al maíz, a sus economías campesinas, a las bases de la autonomía indígena. Con esta guerra biológica al maíz tradicional, las transnacionales podrían apropiarse y privatizar este tesoro milenario y colectivo de los mesoamericanos, obligando a los creadores del maíz a pagar para seguir usándolo en el futuro. Las empresas multinacionales productoras y distribuidoras de transgénicos, así como los que favorecen las importaciones de maíz OGT, los que quieren levantar la moratoria que impide sembrar maíz OGT, o aprobar una ley de bioseguridad para legalizarlos, asumen una inmensa deuda histórica que los pueblos de México no van a permitir ni olvidar. 


Aldo González zapoteco de Oaxaca, resume: “…somos herederos de una gran riqueza que no se mide en dinero y de la que hoy quieren despojarnos: no es tiempo de pedir limosnas al agresor. Cada uno de los indígenas y campesinos sabemos de la contaminación por transgénicos de nuestros maíces y decimos con orgullo: siembro y sembraré las semillas que nuestros abuelos nos heredaron y cuidaré que mis hijos, sus hijos y los hijos de sus hijos las sigan cultivando. (…) No permitiré que maten el maíz, nuestro maíz morirá el día en que muera el sol”. 

viernes, 8 de mayo de 2015

EL PP, UN PARTIDO REACCIONARIO

El PP como partido reaccionario

La caracterización que hay que hacer del PP es la de ubicarlo en el espacio de la derecha reaccionaria europea.

A punto de concluir la legislatura es oportuno hacer un primer balance de los cuatro años de gestión política del Gobierno de Rajoy cuyo legado, a mi juicio, ha sido claramente involucionista. Gracias a su mayoría absoluta, el PP ha podido aplicar el grueso de su verdadero programa de fondo (no el que presentó a las elecciones de 2011) que ha reducido a una mera carcasa formal la Constitución en multitud de capítulos, dejando una pesada y difícil herencia para las fuerzas progresistas que aspiren a deshacer los numerosos elementos tan regresivos que se han introducido en esta legislatura en los más diversos ámbitos.
Antes de hacer un somero repaso crítico de los mismos, es preciso señalar que el PP es el partido más piramidal, jerárquico y centralizado del panorama político español. Es prácticamente el único partido que no organiza ningún tipo de elección primaria para la  designación interna de cargos y candidatos ya que todo lo decide “desde arriba” una reducida cúpula y, en última instancia, el líder supremo monocráticamente. Añádase a ello una concepción absolutamente delegativa y acrítica de la militancia que está del todo subordinada al aparato.
Además de funcionar de modo muy verticalista, el PP ofrece hoy una imagen desastrosa al quedar en evidencia que gran parte de su financiación ha sido ilegal (de modo incluso “estructural”) y que muchos de sus cuadros han incurrido en intolerables prácticas corruptas (Gürtel, Bárcenas). Todo ello por no mencionar la lamentable práctica (no exclusiva del PP, por cierto) de las “puertas giratorias” de muchos de sus antiguos dirigentes después incorporados a la esfera privada (Rato como paradigma especialmente escandaloso).

La economía

El Gobierno Rajoy se aferra obsesivamente a la economía como principal estrategia electoral, pero todo su planteamiento oficial es tramposo. De entrada, se afirma de modo incierto que su actuación “salvó” a España pues conjuró el riesgo de que fuerarescatada por la “troika”: esta tesis es falaz porque la famosa “línea de crédito” de las instituciones europeas no es más que un eufemismo ya que sí supuso una estricta intervención comunitaria en la banca privada del país. Es cierto que hoy algunos números macroeconómicos empiezan a repuntar, pero no sólo no se reflejan favorablemente en la sociedad, sino que han apuntalado el modelo neoliberal hegemónico.
Por lo demás, retórica a parte, la lucha contra el gran fraude fiscal es muy superficial y parcial, la evasión de las principales fortunas sigue siendo la norma y la economía sumergida permanece inalterable. En otras palabras, las famosas “reformas estructurales” – impuestas por la “troika” y gustosamente asumidas por el PP- han tenido un coste social muy alto. En efecto, en esta legislatura se ha producido un gran aumento de las desigualdades sociales y un severo retroceso de anteriores conquistas de los trabajadores.
La siempre tan deseada por la patronal “reforma del mercado laboral” (eufemismo de despido libre) ha aumentado la precarización, la generalización de los “contratos basura” (el 90% de los  mismos son temporales), el abaratamiento del despido y los bajos salarios, en un contexto de restricción de la capacidad de negociación colectiva de los sindicatos.
Esta estrategia del PP ha implicado, en consecuencia, importantes recortes de un Estado del Bienestar que en España aún no había alcanzado los estándares europeos de mayor calidad. Por tanto, se han deteriorado servicios sociales esenciales: sanidad universal, educación básica, dependencia y otros. Desde cierre de quirófanos hasta de aulas de refuerzo y todo ello para beneficiar a grupos de la sanidad privada o la escuela concertada. En este último ámbito, en particular, la sintonía del PP con los sectores más integristas de la jerarquía eclesiástica católica es completa. En este sentido, hay que reconocer objetivamente que España es de hecho un Estado tan solo semi-confesional dados los exorbitantes privilegios públicos de los que goza institucionalmente la Iglesia católica y que se han visto aumentados con la lamentable ley Wert.

Las libertades

Es especialmente grave el retroceso de los derechos y libertades de los ciudadanos a lo largo de esta legislatura: la “ley mordaza”, las “entregas en caliente” de inmigrantes sin papeles, la inflexibilidad penitenciaria con los presos de ETA (incluso la “vía Nanclares” está bloqueada ya que el PP está prisionero de las asociaciones de víctimas dirigidas hoy por ultraderechistas de sesgo vengativo que en su día alentó contra Zapatero), todo ello inspirado por la ideología punitiva del Ministro del Interior, Jorge Fernández. El nuevo endurecimiento del Código Penal  puede implicar severas condenas de cárcel por delitos menores, mientras que los delincuentes de “cuello blanco” siguen gozando de numerosas garantías y prolijos procedimientos judiciales. Por no dejar de mencionar la práctica laminación de la justicia universal (hoy sería imposible repetir un “caso Pinochet”) ante el riesgo de perder negocios con lanomenklatura  china (por el Tíbet) o de incomodar a las autoridades marroquíes (por el Sahara).
En este sentido, la “ocupación”  patrimonialista de las instituciones públicas por parte del PP es especialmente grave, lo que demuestra que este partido no tiene “sentido de Estado” en contra de lo que proclama. Siendo el Poder Judicial el principal elemento potencial de equilibrio, su “partidificación” a través de nombramientos de Presidentes de Salas próximos al Gobierno reduce claramente la imparcialidad del mismo. Mucho peor es el control que el PP ha impuesto de facto con su mayoría absoluta sobre instituciones  como el Tribunal Constitucional, el Tribunal de Cuentas o el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), hasta el punto de no resultar ya ni confiables ni creíbles para muchos ciudadanos. Esto ocurre porque el PP tiene una concepción puramente instrumental y formal del Estado de Derecho, de tal suerte que ha convertido el principio de la división de poderes en una apariencia con escasas excepciones. Un ejemplo clamoroso de deslealtad institucional han sido las inconcebibles trabas iniciales que la Agencia Tributaria le puso al juez Ruz antes de enviarle la documentación solicitada por el mismo en las tan graves imputaciones de corrupción que afectan a miembros del PP.
La ofensiva de Ruiz Gallardón al frente del Ministerio de Justicia (severa restricción del aborto, fuerte elevación de las tasas judiciales, instrucción procesal a cargo de los fiscales) no culminó, pero impuso un CGPJ más restrictivo y la privatización parcial del Registro de la Propiedad, estando abierta la posibilidad de imponer límites  temporales a la instrucción judicial (con lo que muchos poderosos tendrían al alcance de la mano la prescripción, en la estela de Berlusconi).
Particularmente negativa ha sido la contrarreforma de RTVE ya que la vuelta al modelo partidista ha dado paso de nuevo a informativos anestesiantes (sucesos, deportes) y manipuladores (propaganda de los “logros” del Gobierno).

Autonomías y Europa

El PP es un partido nacionalista español (en palabras de Rajoy, España es “la nación más antigua de Europa, con quinientos años de existencia”, un auténtico despropósito científico en términos históricos) y aunque está en su derecho de serlo, esto tiene proyección regresiva sobre el modelo autonómico. El PP nunca ha creído en el Estado autonómico que formalmente ha aceptado como irremediable, pero siempre como punto final de llegada, de ahí su rotunda y frontal oposición a cualquier ulterior reforma del mismo en sentido federal. Por ejemplo, el sistema de financiación autonómico debería haberse revisado ya y, sin embargo, se ha aplazado sine die.Además, el PP jamás ha tenido interés en recuperar los debates en el Senado sobre el “estado de las autonomías” que en teoría deberían celebrarse cada año.
El Gobierno Rajoy se ha escudado en criterios de “unidad de mercado” para recentralizar o no traspasar competencias contempladas en los nuevos Estatutos. Por un incomprensible temor (¿a los Países Catalanes?) el corredor mediterráneo del AVE sigue bloqueado  (pese al despropósito económico que ello supone), mientras que la anacrónica y costosa estructura radial del mismo sigue avanzando.
Su incomprensión del movimiento soberanista catalán es legendaria y a estas alturas está claro que la única receta que tiene el PP es la de recurrir ante la justicia, sin la menor capacidad política propositiva. A la vez que ensalza la pluralidad de la sociedad catalana (algo bien real), en la Comunidad Valenciana el PP aprueba una absurda ley de “identidad valenciana” de carácter etnicista, excluyente y antipluralista. El PP, celoso de la unidad de la “lengua española” (pocas veces la denomina “castellana”) insiste en su indefendible tesis de que valenciano y catalán son dos lenguas distintas.
Por último, el PP tiene una visión estrictamente intergubernamental de la integración europea y contraria a una real articulación federal supranacional. Por lo demás, el peso de España en la UE es mínimo ya que el Gobierno de Rajoy se ha plegado (gustosamente además) a todos los dictados de la “troika”.

Una nota final

En suma, por estas razones que se han abordado aquí sumariamente y que no abarcan todos los ámbitos en los que ha actuado el Gobierno de Rajoy, creo que la caracterización que hay que hacer del PP es la de ubicarlo en el espacio de la derecha reaccionaria europea. No en el de la ultraderecha radical (no es asimilable a los neonazis griegos de “Aurora Dorada”, por ejemplo), sino en el de formaciones como la húngara FIDESZ (la Alianza de Jóvenes Demócratas de Víktor Orbán) o la polaca PiS (Ley y Justicia de Jaroslaw Kaczyński) que no representan un centro-derecha moderado, sino una derecha “sin complejos” muy poco liberal (salvo en economía) y nada “centrista”.
En definitiva, el PP sigue teniendo un problema que las derechas moderadas europeas resolvieron hace mucho tiempo y es la evaluación crítica del franquismo. Es cierto que técnicamente el PP condenó- por primera y única vez- la dictadura franquista en una resolución parlamentaria  en el Congreso de los Diputados nada menos que durante el último Gobierno de Aznar para intentar que las izquierdas no sacaran a relucir este asunto una y otra vez (20 de noviembre de 2003), pero es un asunto que siempre le ha incomodado profundamente dado el origen de los fundadores ( Fraga) y de tantos de sus cuadros, así como por el sentir de una buena parte de sus electores. Su absurda resistencia a facilitar la exhumación de las fosas de antifranquistas represaliados (UCD, por el contrario, no se opuso en su día) es un ejemplo más de la anomalía española de un supuesto centro-derecha moderno, algo que resulta contradictorio con la actitud de sus homólogos europeos. 


Cesáreo Rodríguez-Aguilera es catedrático de Ciencia Política de la Universidad de Barcelona. Doctor en Derecho y Licenciado en Historia Contemporánea

jueves, 30 de abril de 2015

El TRATADO TRANSATLÁNTICO DE COMERCIO E INVERSIONES (TTIP)

¿SABÍAS QUÉ ES EL TTIP?


El Tratado Transatlántico de Comercio e Inversiones (TTIP en sus siglas en inglés) es el nuevo modelo de tratado de libre comercio que se está negociando entre la Unión Europea y Estados Unidos desde junio de 2013, con la intención de crear la zona de libre comercio mayor del mundo.

¿Por qué ahora?

EEUU y la Unión Europea están perdiendo poder económico y político, y otros países, especialmente China, les están desplazando como mayores economías, exportadores y proveedores de inversión extranjera directa. El TTIP pretende por tanto consolidar los intereses geopolíticos y recuperar el poder y el protagonismo de ambas potencias, declarando una guerra comercial a países terceros.

¿Quién y cómo se está negociando?

De manera formal, por parte de la Unión Europea es la Comisión Europea quien tiene el mandato de las negociaciones; y de la otra, el propio Gobierno de EEUU. Sin embargo, desde su origen, son los grandes lobbies empresariales de un lado y otro quienes presionan y participan de manera activa en ellas: industria automovilística, farmacéutica y agroalimentaria, empresas de servicios, bancos, fondos de inversión…

Las negociaciones además, están produciéndose de espaldas a la población, con un alto carácter secreto sobre su contenido, y sin participación y apenas consulta a la sociedad civil, e incluso con mucha desinformación hacia los Gobiernos de los países de la propia UE.

¿Qué regulará?

Dado que los aranceles entre la UE y EEUU son ya muy bajos, este nuevo modelo de tratado se centra en la liberalización de todos los sectores y en conseguir una armonización legislativa, es decir, unificar leyes a ambos lados del Atlántico, con el fin de reducir costes y “retrasos innecesarios” para las corporaciones.

Un capítulo especialmente polémico es el de la protección de las inversiones, por el cual cualquier inversor privado internacional puede desafiar, ante tribunales internacionales poco transparentes, cualquier legislación (ambiental, laboral o social) que interfiera con sus beneficios. Por ejemplo, una moratoria al fracking (técnica muy contaminante de extracción de petróleo o gas) o una regulación sanitaria de sustancias tóxicas pueden ser objetos de demandas a los Gobiernos.

¿Qué supondrá?

Se ahondará en los recortes en los derechos laborales, justificados por la reducción de costes y basados en la política antisindical de EEUU (que no ha ratificado convenios de la OIT) y en las reformas laborales impuestas por la Troika [link a www.troikaparty.eu/es] (Comisión Europea, FMI, BCE).

La liberalización de cada vez más sectores económicos profundizará en las privatizaciones de servicios públicos, cuyas consecuencias ya son conocidas.
La armonización legislativa a la baja, aplicando la legislación más beneficiosa para las grandes corporaciones afectará a:                                      
  • Políticas medioambientales y del derecho a la salud: se flexibilizará el uso del fracking, se aumentará la producción y venta de transgénicos, el uso de toxinas y sustancias peligrosas, entre otros, que cuentan con legislación más favorable en EEUU.                                                                                                                          
  • La agroindustria se verá favorecida en detrimento de las pequeñas explotaciones más sostenibles, y por tanto se resentirá la soberanía alimentaria y la calidad en la alimentación.                                                                                      
  • Sobre propiedad intelectual y uso y acceso a internet: se aplicará la legislación norteamericana que facilita la vigilancia cibernética y el acceso a datos personales, y pena el compartir archivos en la red; y además blindará las patentes, reduciendo por ejemplo la posibilidad de acceso a medicamentos genéricos.                                 
Y a todo esto se añadiría, a través de los mecanismos de protección de las inversiones, que los Gobiernos se encontrarían maniatados para la puesta en marcha de las políticas públicas sociales y medioambientales destinadas a proteger a la ciudadanía, en beneficio del gran capital.



viernes, 24 de abril de 2015

EL CORREO ESPAÑOL EL SIPE Y LA JUEZA DEL CONTENCIOSO 6


Imputada una alto cargo de la Ertzaintza por el uso de coches oficiales y el cobro de dietas

Titular torticero y tergiversador del Correo Español con claro afán de desinformar a la opinión pública.

1.- El sindicato SIPE solicitó, en reiterados escritos del año 2013, que la Dirección de Recursos Humanos de la Ertzaintza “no pagara a los miembros de la escala ejecutiva y superior de la Ertzaintza con carácter general las indemnizaciones por gastos de viaje y de comida”.

2.- Esas indemnizaciones se han pagado de igual forma, al menos, desde el año 1995 en base a diferentes normas internas del Departamento de Interior; y desde el año 2012 en base al Decreto del Gobierno Vasco 5/2012, de 17 de enero, sobre indemnizaciones por razón del servicio en la Ertzaintza. El contenido de este Decreto fue acordado en la Mesa de Negociación de la Ertzaintza.

3.- El Decreto 5/2012 señala expresamente que los miembros de la escala ejecutiva y superior de la Ertzaintza tendrán derecho a la compensación de los gastos por “desplazamientos realizados en vehículo particular por necesidades de servicio cuando el Departamento de Seguridad no hubiera puesto a su disposición vehículo oficial” y, también, de los gastos de comida o dieta de manutención “cuando por necesidades del servicio se realicen jornadas de trabajo en régimen de horario partido”.
Los puestos de trabajo de las escalas ejecutiva y superior tienen establecido un régimen de dedicación de disponibilidad absoluta y un sistema de provisión que justifican las especialidades de su régimen indemnizatorio.
La solicitud de SIPE no pudo ser atendida porque pretendía no aplicar una norma jurídica vigente, el Decreto 5/2012 del Gobierno Vasco. Este Decreto 5/2012 nunca fue recurrido como tampoco fueron recurridas ni cuestionadas las anteriores normas e instrucciones que en la historia de la Ertzaintza han regulado estas indemnizaciones.

4.- Ante la respuesta del Departamento de Seguridad, el Sindicato SIPE trasladó la petición de cesar en el abono de las indemnizaciones referidas a la jurisdicción contencioso-administrativa y al Tribunal de Cuentas Públicas.

5.- A lo largo del año 2014, y en relación con el abono de estas indemnizaciones por razón de servicio a los miembros de la escala superior y ejecutiva de la Ertzaintza, se presentaron solicitudes de información documentada por el grupo mixto UPyD y pregunta parlamentaria por el grupo Popular Vasco, las cuales fueron contestadas oportunamente por el Departamento de Seguridad, siendo las mismas consideradas satisfactorias dado que ningún grupo parlamentario ha promovido ni una sola iniciativa parlamentaria nueva sobre este tema.

6.- El Juzgado de lo Contencioso-administrativo nº 6 de Bilbao solicitó al correspondiente Juzgado de Instrucción que investigara la denuncia del sindicato SIPE.
El Juzgado de Instrucción nº 6 de Bilbao abrió diligencias previas y solicitó documentación sobre las indemnizaciones abonadas en los años 2012, 2013 y 2014.
Posteriormente, dicho Juzgado ha solicitado una ampliación de la documentación remitida y ha citado a declarar a la Directora de Recursos Humanos de la Ertzaintza.
El Departamento de Seguridad confía en que las diligencias previas en vía penal, al igual que ha ocurrido en la jurisdicción de responsabilidades contables (Tribunal de Cuentas Públicas), culminen con el archivo de las mismas.


7.- Efectivamente, si bien la denuncia de SIPE ante el Tribunal de Cuentas Públicas dio origen a las Actuaciones Previas 209/14, la Instructora con fecha 11 de febrero de 2015 ha formulado Acta de Liquidación Provisional en la cual concluye que “las dietas objeto de denuncia tienen cobertura reglamentaria, están sujetas a un procedimiento, se han justificado los conceptos indemnizables, sus perceptores asociados a su número de identificación profesional, los conceptos y los importes”.
Y, en consecuencia, “los hechos denunciados no generan responsabilidad contable porque no se aprecia la producción de daño real, efectivo e individualizable en los fondos del Gobierno Vasco”.

8.-Al margen de lo anterior, la Directora de Recursos Humanos de la Ertzaintza, elevó consulta hace tres semanas a la Comisión de Etica Pública del Gobierno vasco sobre la citación recibida y la citada Comisión ha acordado que “a la vista de las circunstancias la autora de la consulta puede continuar en el ejercicio del cargo”.
En opinión de la Comisión de Etica Pública “las consideraciones realizadas por el Tribunal de Cuentas Públicas no son obviamente un anticipo de lo que la autoridad judicial resolverá en el procedimiento penal abierto sobre el particular, pero avanzan una tesis sobre la corrección jurídica de los hechos que están en la base del asunto sometido a nuestra consideración que por la relevancia institucional y la competencia profesional del órgano del que proceden, no pueden desconocerse a la hora de abordar un juicio ponderativo relacionado con las exigencias de la ejemplaridad.”

viernes, 10 de abril de 2015

POLICÍA EN NUEVA YORK

¿Hacia una nueva policía en Estados Unidos?

Ferguson ha vuelto a las pantallas de Estados Unidos. Los canales nacionales ya tienen a sus corresponsales apostados en este pequeño suburbio de San Luis, de 21.000 habitantes, para cubrir otro capítulo del drama social que comenzó el pasado verano con la muerte de un adolescente negro desarmado, Michael Brown, a manos de un policía blanco.
Las autoridades buscan a los responsables del tiroteo que hirió a dos agentes la medianoche del jueves, cuando estaban apostados frente a la comisaría. El ataque tuvo lugar después de que dimitiese el jefe de policía local, en medio de una purga desatada por las críticas del departamento de Justicia. El Gobierno presentó un informe que denunciaba patrones de racismo en la policía y el sector judicial. También han dimitido el administrador general y el juez municipal.
Ferguson parece condenado a encarnar dos problemas históricos en Estados Unidos: la discriminación racial y la escasa capacidad para limitar la violencia policial.
¿Un modelo en Nueva York?
Un multitud de agentes neoyorquinos durante el funeral de Liu (Reuters).
El debate se da con especial relieve en Nueva York, hogar del mayor cuerpo de policía de Estados Unidos: tres veces más grande que el siguiente en tamaño, la policía de Chicago. Son 35.000 agentes representados por cinco sindicatos díscolos y politizados, con más de un siglo de experiencia en hacerse imponer en la calle y en la alcaldía
“Los sindicatos de la policía de Nueva York han desarrollado una tradición de acosar a los alcaldes”, dice a El Confidencial Samuel Walker, profesor de la Universidad de Nebraska, experto en responsabilidad policial. “Por ejemplo, la 'ralentización del trabajo' que hicieron en diciembre y enero. En cualquier otra profesión, los empleados hubiesen sido castigados”, añade por teléfono.
Walker se refiere a la última acción organizada, presuntamente, por los sindicatos: una campaña de brazos caídos que nunca llegaron a reconocer. Una huelga secreta para protestar por lo que consideraron una falta de respeto del alcalde, Bill de Blasio, que denunció públicamente el exceso de fuerza policial a raíz de la muerte de Eric Garner. La “ralentización del trabajo” hizo que las multas bajaran un 90% y la detenciones un 56% en la primera semana del año.
Al mismo tiempo, Bill de Blasio y el jefe de Policía, Bill Bratton, presumían de estadísticas. En 2014 el crimen en Nueva York descendió un 4,4%: el nivel más bajo desde que se tiene registro. Los robos cayeron un 14,4%; los asesinatos, un 6,8, y el crimen en la red de transportes casi un 14%. El pasado febrero la ciudad marcó otro récord: 12 días consecutivos sin un sólo homicidio.
Bratton comparó la situación actual con la de su llegada a Nueva York. “En 1990, tenías una probabilidad entre 15 de ser la víctima de un crimen. Hoy, es de una entre 84. Una caída dramática, dramática”.
La razón del descenso, según la alcaldía, se debe en parte a una nueva manera de enfocar la actuación policial. Primero la reducción del stop-and-frisk (parar, preguntar y registrar), una manera rápida de incautar drogas o armas. Y la teoría de las ventanas rotas: combatir la delincuencia menor o pequeños actos de vandalismo para mantener el orden básico, y evitar un efecto dominó criminal.
Agentes dan la espalda a Bill de Blasio durante el funeral de Wenjian Liu, asesinado en Nueva York (Reuters).
La policía de Nueva York ha empezado este año a probar las cámaras adosadas al uniforme, una manera de vigilar la actuación policial dejando constancia de su actuaciones.
El ex policía de Nueva York Eugene O'Donnell, actual profesor del John Jay College of Criminal Justice, dice no creerse las razones de la alcaldía. “La razón de que descienda el crimen en Nueva York es simplemente que la ciudad se ha vuelto diferente. Nunca he creido que la policía sea la principal razón de que descienda el crimen. Todo lo que tienes que hacer es darte una vuelta por la ciudad”. 

La agenda de Washington

“Hay un fuerte debate nacional”, continúa Samuel Walker. El pasado enero, Walker aportó sus recomendaciones a la comisión especial formada por el presidente Barack Obama para reformar los métodos policiales. El informe propone que los casos de violencia policial sean investigados no por la policía sino por autoridades independientes. Aconseja potenciar el diálogo con las escuelas y los vecindarios, evitar la identificación racial, entrenar a los policías en el uso de técnicas no violentas, y explorar el uso de la tecnología. También pide a los cuerpos policiales que informe al Gobierno federal.
O'Donnell valora las propuestas, pero se muestra poco optimista. Aclara que sólo son recomendaciones que la Casa Blanca no tiene ninguna capacidad de implementar. “En Estados Unidos hay 18.000 cuerpos policiales diferentes, independientes. Son entidades locales gobernadas por ejecutivos locales elegidos en elecciones locales. Es un rasgo distintivo de América”. 

AUTOR

martes, 7 de abril de 2015

SANIDAD NORTEAMERICANA

Radiografía de la (mala) sanidad americana

Esta es la situación de la Sanidad estadounidense cinco años después de que Obama anunciase su plan para reformar un sistema que no funciona
Harlem, año 5 después de Obamacare. La plataforma del autobús funciona constantemente. Cada parada, los pasajeros esperan a que suba otra silla de ruedas, otra señora con andador, otro vecino cuya obesidad le comba las piernas. Uno de cada cinco harlemites padece asma; uno de cada cinco, también, diabetes, proporción seis veces mayor que la media nacional. La principal causa local de muerte son las enfermedades cardiovasculares y el VIH sigue siendo una epidemia.
En Estados Unidos, dinero y salud van de la mano. El norteamericano medio gasta 8.745 dólares al año en servicios sanitarios, más de un tercio de lo que gana la familia media en Harlem: 24.230 dólares para cuatro miembros, cantidad que coincide, además, con el umbral de pobreza.
Estados Unidos es el país que más gasta, proporcionalmente, en sanidad; le dedica un 18% de su PIB, casi el doble que España. Desde 1960, el gasto sanitario ha crecido cinco veces más rápido que la economía. Sin embargo, el estadounidense medio va al médico 4,1 veces al año, aproximadamente la mitad que un español y tres veces menos que un japonés. 
“Hay dos razones principales por las que la sanidad en Estados Unidos cuesta más”, dice Carolyn Engelhard, directora del Programa de Sanidad en la Universidad de Virginia. “La primera es que las cosas valen más. Alemania o Francia, por ejemplo, establecen cuotas, un esquema de precios para los procedimientos médicos y las medicinas. En Estados Unidos tenemos las fuerzas de mercado, las aseguradoras, los hospitales... Y los precios son más altos. Es una ironía. Todos creemos que, si hay un mercado, los precios bajarán, pero eso no ocurre en la sanidad”.
El resultado es un laberinto kafkiano de corporaciones, cláusulas, pólizas, primas, deducciones y precios de lujo. Un bypass cuesta, de media, 73.420 dólares. Cirugía en la rodilla, 25.637. Un viaje de 15 minutos en ambulancia supera los 1.700 dólares. También las medicinas. El medicamento Lipitor, contra el colesterol, por ejemplo, cuesta 13 dólares en España; en Estados Unidos, 124.
“La segunda razón es que tenemos un sistema sanitario más intenso”, continúa Engelhard. “Hay menos camas de hospital, pero una vez entras, te hacemos más cosas. Más escáneres, más procedimientos...”. EEUU hace tres veces más mamografías per cápita que la media de los países industrializados y posee un 60% más de máquinas de resonancia magnética por habitante.
Así es el universo con el que lidia la reforma sanitaria del presidente Barack Obama, su medida estrella y objeto de guerra política desde que fue aprobada en 2010. El llamado Acta de Cuidado Asequible (ACA, también en inglés) quiere ampliar el acceso a la salud y actúa en varios frentes.
Primero, obliga a la inmensa mayoría de los ciudadanos a contratar un seguro médico, bajo pena de multa fiscal. Segundo, aporta subsidios a quienes lo necesiten para pagarlo. Tercero, prohíbe negar la cobertura a personas con una “condición médica preexistente”. Cuarto, amplia los mínimos que debe cubrir el seguro médico ofrecido por las empresas. Y quinto, limita el encarecimiento exigiendo a las aseguradoras que justifiquen públicamente el aumento de precios.
Estas medidas, levantadas paso a paso en los últimos cinco años, han empezado a tomar cuerpo en 2014. ¿Cuál es, por ahora, el saldo del ACA, informalmente llamado Obamacare?
Manifestación pro-Obamacare frente al Tribunal Supremo (Efe).
Manifestación pro-Obamacare frente al Tribunal Supremo (Efe).

Los ganadores

Los 500 empleados de Harlem United, asociación financiada por el estado de Nueva York, conocen bien las trincheras de la sanidad. Son una fuerza de choque, trabajadores sociales que rastrean calle por calle a los uninsured, los que no tienen seguro. Recorren tiendas, escuelas e iglesias para ver quién está enfermo pero tiene miedo de ir al hospital. Una vez localizado, al “paciente” se le garantiza que su estatus migratorio no importa y recibe ayuda para contratar un seguro adecuado.
“Nuestro principal objetivo es que la gente reciba cuidados”, dice Luc Josaphat, director de Acceso a Cuidados de Harlem United. “Digamos que viene un enfermo de gonorrea; lo remitimos a una clínica, donde no le cobran, y luego lo incluimos en un proceso de elegibilidad para buscar seguro. Cuando tenga seguro, puede pagar la factura de la clínica”.
Dependiendo de su nivel adquisitivo y número de hijos, los uninsured pueden optar a diferentes seguros privados. “La reforma sanitaria facilita más opciones”, continúa Josaphat. “Ya no es necesario tener que ir directamente a urgencias para recibir cuidados. Eso era lo que pasaba antes. La gente sin seguro iba a urgencias, porque, seas quien seas, en urgencias te tienen que estabilizar”.
Desde octubre de 2013, el número de personas sin seguro médico se ha reducido un 35% en Estados Unidos: 16,4 millones lo han contratado. Y el Medicaid, el programa público para las familias con bajos ingresos, ha aumentado un 20% su radio de inclusión. Dado que los pacientes tienen más facilidades para pagar, los hospitales han recortado sus pérdidas una quinta parte en 2014.
Obama en un acto para promover la actividad física (Reuters)
Obama en un acto para promover la actividad física (Reuters)

Los descontentos

El ACA obliga a las empresas con más de 50 empleados a tiempo completo a financiar parte del seguro médico, lo cual puede limitar el empleo. Según una encuesta de la Reserva Federal de Nueva York, el 51% de las empresas manufactureras y un tercio de las de servicios dicen que el ACA incrementó “mucho” los costes. El 21,6% de las manufactureras aseguraron que despedirían gente debido al coste de la reforma; el 21,8% reduciría los salarios.
La parte que pagan los empleados también se ha encarecido. “La mayoría de los americanos reciben seguro médico donde trabajan y la ACA no ha hecho mucho por ellos, por lo menos no inmediatamente, porque no reciben los subsidios adicionales”, dice Carolyn Engelhard. “La reforma requiere a los empleadores ofrecer un seguro más completo y, por tanto, más caro. Los americanos más jóvenes y sanos quizás no se muestran tan inclinados al ACA”.
Desde el principio, Estados Unidos ha estado diametralmente dividido respecto a la reforma sanitaria. Ahora mismo el 41% de la población la apoya y el 43% la rechaza. Esta brecha resulta evidente en la política. El partido republicano ha intentado revocar la ley 50 veces y casi logra que el Tribunal Supremo la declarase inconstitucional en 2012.
El nuevo desafío tiene fecha: finales de junio. El Supremo decidirá si los subsidios federales, que ya han recibido siete millones de personas, son legales. Si son declarados ilegales, mucha gente no podrá pagar el seguro médico y por tanto el ACA sería prácticamente deshecho.
La reforma no sólo quiere inyectar una dosis europea en Estados Unidos y sellar un legado presidencial. En un sentido primario, intenta quebrar la proverbial desconfianza del norteamericano medio hacia el Gobierno central y transformar su concepto de libertad individual. “A los americanos no les gusta la idea de ayudar con sus impuestos a pagar la sanidad de otros”, declara Engelhard. “Pero esa es la única manera de incluir a todo el mundo en el sistema”.
AUTORARGEMINO BARRO. NUEVA YORK